jueves, 18 de diciembre de 2008

Cortésmente trato de negar con la cabeza a ciertos signos de debilidad.

Me cuestiono las contradictorias apetencias que sufre el resto. Simplemente se tratarán de verdaderas ganas de hacer aquello que para mi no es grato, pero que finalmente recompensa, al menos en la riqueza, no solo personal, de cada uno. Maldita desidia que se apodera de mi según cumplo años. Desganas de conocer el mundo, disfrutar otros ámbitos que laurean de una manera que yo no alcanzo ver, quizás por que ni siquiera me esfuerzo en ello.

El trabajo dignifica al hombre. El vago y necio no vale nada. Al menos ante mis ojos, y yo no soy más que uno de ellos. Un necio perdido en las ganas de no hacer nada, relajado divagando por mi mundo sin futuro. Nada conseguirá vencer mi pereza jamás. Acompañando esto algo esta ocurriendo. Las palabras pierden su significado cuanto mas redacto. Ya no digo nada. Mi poca valía hace que pierda el sentido de todo aquello que un día pudiesen significar. Me consumo en el mundo del no crear, ni tampoco destruir, y cuanto mas expendo mas me devalúo. Ni creo, ni destruyo, mi existencia es inútil ya. Limitémonos a observar.

kill me now kill me now

No hay comentarios: