Me cuestiono las contradictorias apetencias que sufre el resto. Simplemente se tratarán de verdaderas ganas de hacer aquello que para mi no es grato, pero que finalmente recompensa, al menos en la riqueza, no solo personal, de cada uno. Maldita desidia que se apodera de mi según cumplo años. Desganas de conocer el mundo, disfrutar otros ámbitos que laurean de una manera que yo no alcanzo ver, quizás por que ni siquiera me esfuerzo en ello.
El trabajo dignifica al hombre. El vago y necio no vale nada. Al menos ante mis ojos, y yo no soy más que uno de ellos. Un necio perdido en las ganas de no hacer nada, relajado divagando por mi mundo sin futuro. Nada conseguirá vencer mi pereza jamás. Acompañando esto algo esta ocurriendo. Las palabras pierden su significado cuanto mas redacto. Ya no digo nada. Mi poca valía hace que pierda el sentido de todo aquello que un día pudiesen significar. Me consumo en el mundo del no crear, ni tampoco destruir, y cuanto mas expendo mas me devalúo. Ni creo, ni destruyo, mi existencia es inútil ya. Limitémonos a observar.
kill me now kill me now
jueves, 18 de diciembre de 2008
martes, 16 de diciembre de 2008
Primer día

A ciertas personas les cuesta sentir en el mundo real. Sophie es una de ellas. Nico también, pero le conozco menos, él ni puede comunicarse, así que me centraré en hablar sobre Sophie.
La primera vez que entro en mi consulta destacaba por su educación, su forma de hablar, la forma tan sofisticada en la que se sentó en el sofá, su gestualidad delicada y lenta. Pude notar en su mirada su ausencia y falta de seguridad.
No son pacientes fáciles. Ninguno lo es realmente, pero siento una imposibilidad ya no como médico, sino por mi carácter y personalidad de tratar a los tímidos. Cuesta abrirlos, por experiencia sé que no dejan de autoanalizarse a ellos mismos en busca de una respuesta a su rechazo y no confían en nadie, o al menos en teoría.
Por ello me sorprendió la rapidez con la que Sophie me enseño su mundo.
Ya sentada di paso a hacer que se sintiese a gusto.
- Antes de empezar ¿quieres tomar algo? Té, café, agua..
- Eee, puedo tomar un té.
- Si, claro- me levante hacia la mesa.
- Si quieres lo hago yo.
- No no, mira ya esta solo voy aponer a calentar un poco de agua.
- ¿Verde o normal?
- Normal por favor, y sin azúcar.
Mientras le preparaba el primero de los ocho tés que se tomo a lo largo de las ocho sesiones que tuvimos traté de sacarle algún tema anodino que ya ni recuerdo.
- Aquí tienes- se lo deje sobre la mesilla que tienen a su izquierda todos mis pacientes. No probo el té en la hora entera que estuvimos hablando.
Todo dio comienzo entonces. Le pregunte que porque había decidido venir a una consulta y dijo que por probar, estaba harta de refugiarse en si misma y necesitaba saber que opinaba alguien mas sobre ella. Reconocía su egocentrismo. Yo le negué que se tratase de eso, todos pensamos continuamente en nosotros mismos. A lo que levanto la mirada en un segundo que se me hizo eterno. Un rayo le iluminaba media cara, sus ojos, sus labios. Y abrió la boca: - Yo mas.
Creo que lo notó. No creo que pretendiese seducirme o ya ni siquiera lo sé, pero lo hizo.
Habló y habló, de su capacidad para andar por la calle pensando que la miraban, para bien o para mal, hablo de que cuando eso sucedía creaba una escena paralela en la que algo fascinante le ocurría, no fue capaz en este primer día de hablarme de sus imágenes. Habló de cuanto le frustraba que sus sueños se hiciesen realidad. De la incapacidad y la barrera que creaba cuando algo que se asemejaba a alguna de sus películas tomaban forma.
-Por eso estoy aquí, no consigo sentir mas allá de mi.
Se había tomado la libertad de decir esto mientras se encendía un cigarro. Me levanté a abrir la ventana sin decir nada. Siguió hablando y la ceniza se iba alargando e inestabilizando en dirección a mi moqueta. Definitivamente cayó y ella se calló y la miró.
-Vaya, lo siento. –bajo mi impasibilidad cogió la cucharilla del platito del té, y se inclinó torpemente a recoger el polvo.
Luego no habló.
-¿Por qué no sigues?
-No sé he perdido el hilo, no me apetece seguir hablando de mi.
¿Y de que te apetece hablar?
-No lo sé, no me gusta hablar con desconocidos de asuntos banales, me aburre, así que no me saques un tema.
Se levantó y arrojó lo que quedaba del cigarro por la ventana.
-Ey que haces eso es peligroso- fue el primer reproche que me permití hacerle.
Ví como miraba hacia abajo, lo he perdido, si ya no lo veo no creo que halla problema.
- Si que lo hay, abajo hay un toldo de un restaurante.
- Se ha debido apagar por la caida.
No pude acusarle más. Ella volvió a sentarse.
viernes, 12 de diciembre de 2008

-Es un error, ya se que es un error, hay ciertas cosas en la vida que sabes que son un error, aunque en realidad no sabes que son un error porque la única forma de saber que son realmente un error es cometiendo el error y luego mirando hacia atrás y diciendo es verdad ha sido un error. A si que en realidad el verdadero error habría sido no cometer el error porque entonces te pasarias la vida entera sin saber si era une error o no.
Encuentras sentido a lo que te estoy diciendo?
-No lo se, has dicho error muchas veces.
Y añado yo, pero acaso no son los errores lo mismo que los aciertos, vehículos que encaminan tu vida a su destino.Igualmente un error puede convertirse en acierto y un acierto en error. De ahi la reflexión de cometer el error, de que quizas ese error sea realmente un acierto, o simplemente que al cometer ese error te das cuenta de que era un error y aprecias lo que era tu vida antes de cometer ese error.
Lo que mueve los errores o los aciertos (siempre hablando de errores o aciertos como actos voluntarios) es la apetencia del momento, no del momento en concreto sino del momento de tu vida en el que decides cometer ese error que crees acierto o ese acierto que crees error, o ese error que crees error o ese acierto que es acierto, ya que probablemente igual en otro momento de tu vida nunca habrias cometido ese error-acierto, o habrias tomado la decision al reves conviertiendose en la consecuencia contraria, o incluso tomando la misma decision por circunstancias la consecuencia seria tambien la contraria.
Lo que me pregunto yo ¿Que son de esos errores que sabes que son errores y que no van a aportar nada bueno y aun asi por tu voluntad los cometes? Creo que la respuesta se llama ser humano.
Como me gustan las tardes de resaca!
miércoles, 10 de diciembre de 2008
solo dos canciones
lo nuestro se acabó y te arrepentirás de haberle puesto fin a un año de amor. Si ahora tú te vas pronto descubrirás que los días son eternos y vacios sin mí. Y de noche, si, de noche, por no sentirte solo recordarás nuestros días felices,recordarás el sabor de mis besos y entenderás en un solo momento qué significa un año de amor.
Lo siento son las dos ultimas con las que me siento identificada,quería dirigirte mi entrada por ultima vez. Escuchalas por favor.
Por fin la protagonista de mi vida volveré a ser yo.
FIN.
miércoles, 3 de diciembre de 2008
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