
Malditos columnistas, engreídos y soberbios, que hacen que cada palabra tintada parezca una sangrienta amenaza hacia tus propias reflexiones previamente forjadas.
En sus conciertos hay blasfemias, ritmo y pecados mortales, degollan a su hermano y adulan al que luego dilapida en contra del favor que con doblez les han dado.
De oportunidad no viene oportunista, aunque así asegure el diccionario. Solo a uno, y a si mismo, por quien luchan, por quien muerden. Por un titulo nobiliario de Real Apellido como Planeta o Cervantes, o por un hipócrita aplauso que les echan por la oda que en forma de lengua aguda planchan campo a través de popa. Boing Boing Boing.

1 comentario:
Señorita
Ahora, no entendí a qué o quién se referías.
Pero seguro que no suben por la pierna, ni se alimentan de piel humana ni después te dejan embarazada.
SurrealistiqueSurrealistá.
Publicar un comentario